Por Ollantay Itzamná
9 de agosto, 2014.- Desde 1994, por decisión de la ONU, cada 9 de agosto se celebra el Día Internacional de los Pueblos Indígenas. Gobiernos, ONG y entidades de cooperación internacional organizan conferencias, foros, ceremonias folclóricas, etc. para debatir sobre la realidad y los derechos de “nuestros” pueblos indígenas sin la presencia de dichos pueblos.
Imagino similares debates efusivos, hace cinco siglos, entre Sepúlveda y Montesinos, sobre el mismo tema, en ausencia de los “no humanos”.
¿Qué cambió para nosotros a 522 años de 1492?
Hace cinco siglos atrás nos derrotaron, pero no nos vencieron. Muestra de ello, hoy, nuestras banderas compartidas en defensa de nuestra única Madre Tierra se convierten en idearios cada vez más universalizantes, mientras ellos se autodestruyen atrapados en su lógica de sangre insaciable.
Quienes alardearon superioridad civilizatoria (con su teología y su filosofía), ahora, se enfrascan nuevamente, en una guerra permanente, sedientos por el petróleo, el control de la industria militar/criminal y el narcotráfico. Mientras, la inteligencia y el espíritu humano contemplan los destellos de las filosofías y las espiritualidades integrales de los pueblos indígenas, guardianes de la Vida. El Sur, dinamizado por sujetos colectivos indígenas, ahora, se convierte en un faro innegable para el sistema-mundo-occidental sumido en la oscuridad radiante.
Ahora, nosotros/as tenemos la palabra. Somos capaces de nadar simultáneamente en diferentes ríos, y en diferentes direcciones sin humillar, ni competir con nadie. No necesitamos ser reconocidos como “letrados”, “pensantes” o “intelectuales” para entender, explicar y transformar-cuidar el mundo. Sabemos lo que no queremos. Sabemos lo que queremos y cómo lo queremos, sin cerrarnos a las diferencias fecundas.
Los bicentenarios estados republicanos, nuestros peores enemigos encubiertos
Nuestros abuelos/as, luego de la derrota, sobrevivieron en “mejores” condiciones que nosotros/as. Ellos/as tenían tierras comunales para cultivar (aunque mucho de ello iba para el quinto real), ríos y bosques de dónde extraer sus alimentos. Nosotros, en nombre del desarrollo de los desarrollados, nos encontramos en situación límite: sin tierra, sin bosques, sin ríos. Empujados a la inevitable disyuntiva de: ¡O luchamos, o seremos un recuerdo fotográfico!
Para nuestros abuelos/as el enemigo estaba bien identificado: la Corona invasora, con sus agentes militares, religiosos y políticos. Para muchos de nosotros, el enemigo se vuelve difuso. Desde México hasta La Patagonia nos encontramos en resistencia casi permanente en contra de empresas multinacionales neo extractivistas que matan nuestros territorios. Pero, ¿son los principales enemigos nuestros?
Los estados naciones que sobrevinieron a la Colonia fueron y son más letales que la misma Colonia. El Estado nación es nuestro principal enemigo. No sólo porque saqueó nuestros bienes, y, ahora, entrega nuestro presente y futuro a las empresas multinacionales, sino porque, con sus mecanismos de dominación-colonización, nos ha hecho creer su bondad para con nosotros. Al límite de aceptarlo como nuestro garante de derechos. ¡No es verdad que el Estado racista, machista, clasista, especista y etnofágico sea el garante de nuestros derechos! No lo es. Lo que hicieron en la Colonia fue ilegal e inmoral, pero lo que los estados naciones hicieron y hacen con nosotros es legalizado por ellos y legitimado con su democracia de ellos.
Lo más indignante no es que creemos sin pensar en la existencia de los estados como nuestros estados, sino que actuamos según las categorías y configuraciones mentales del nacionalismo metodológico. No hay mayor vergüenza que un indígena patriota defendiendo la patria de su patrón. “Mexicanos” mayas tratando de extranjero a mayas “guatemaltecos”. O quechuas “peruanos” despreciando a quechuas “bolivianos”, sólo porque el patrón les puso la marca de peruano o boliviano a uno y a otro (como si fuésemos sus vacunos)
Por esto y mucho más, nuestra tarea fundamental es repensar los estados naciones racistas que nos saquean para enriquecer a unos pocos de ellos. Los pueblos indígenas, en estos casi dos siglos de repúblicas, hemos sobrevivido en contra de la voluntad de los estados nacionales. Por eso, cada vez que exigimos dignidad y autodeterminación, nos tildan directamente como enemigos internos de los estados, y nos reprimen en consecuencia. Con este tipo de estados, podremos expulsar a las transnacionales de nuestros territorios, pero los estados racistas seguirán legalizando y entregando nuestro destino a otros monstruos habitados por la avaricia y el dólar.
¿Estamos condenados a ser catalogados eternamente como enemigos internos de los estados?
El reconocimiento internacional de los derechos colectivos de los pueblos indígenas es un avance. Pero, no debemos distraernos en eso de “que nos reconozca”. Estados racistas como el de Guatemala o Perú, con poblaciones mayoritariamente indígenas, ratificaron hace como dos décadas atrás, el Convenio 169° de la OIT sobre los derechos de los pueblos indígenas. Pero, ¿existen políticas públicas institucionalizadas que promuevan los derechos de pueblos en dichos países? ¿Reconocen la autodeterminación de los pueblos indígenas? ¿Reorganizaron la geopolítica interna de los países restituyendo los territorios de los pueblos indígenas?
Estas dos décadas de los derechos de los pueblos indígenas, establecido por la ONU, sirvió para la retórica jurídica sobre los derechos colectivos. Pero, en los hechos, no existen avances reales en la implementación de mecanismos garantes de dichos derechos. ¿Por qué? Porque si lo hacen, los estados racistas se diluyen y mueren sin la servidumbre indígena encubierta.
En el mejor de los casos, los estados racistas reconocieron los derechos culturales de los pueblos con la finalidad de agenciarse dólares de la cooperación internacional, o promover la etnofóbica industria del turismo. Pero, en el momento en que los pueblos indígenas defienden sus territorios, o defienden las cuencas hídricas, bosques o playas, son declarados terroristas, enemigos internos de los estados. Y, soportan todo el peso de la industria represor estatal.
Para nosotros/as hijos/as de la Madre Tierra, herederos/as de las alas de la libertad y la itinerancia, no queda más camino que sospechar de los estados racistas, eugenésicos. Tenemos que hacer el camino hacia adentro para desprendernos de las fijaciones estatales y de las construcciones psicológicas, y el camino hacia afuera para reconstruir nuestros territorios. Hasta ahora, sin territorio y con abundante Biblia, hemos podido subsistir. Pero, ¿será que sobreviviremos sin territorio, sin agua, sin bosques, creyentes de la buena voluntad de los Estados racistas?
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*Ollantay Itzamná, indígena quechua. Acompaña a las organizaciones indígenas y sociales en la zona maya. Conoció el castellano a los diez años, cuando conoció la escuela, la carretera, la rueda, etc. Escribe desde hace 10 años no por dinero, sino a cambio de que sus reflexiones que son los aportes de muchos y muchas sin derecho a escribir “Solo nos dejen decir nuestra verdad”.
Comentarios
Genial, un artículo claro, directo y esclarecedor de la situación de vida de nuestros pueblos originarios, debemos multiplicarlo, reproducir este mensaje y reflexionarlo en colectivo...gracias Ollantay
Qué buen artículo! ¿Porqué no se puede lograr que los Estados escuchen y decidan en favor de la nodestrucción del medio ambiente y una vida digna para los pueblos indígenas? ¿Porqué no se aplican leyes existentes nacionales e internacionales de protección de los pueblos indígenas?
Nuestras raíces son parte del roble; más de 500 años y ahí estamos, todavía haciendo frente al sistema colonizador, pero ahora desde la trinchera de la educación. Un abrazo hermano Ollantay.
Llaqta masiykuna, llapantiykichikpas napaykusqam kankichik. Arí kay llaqtakunapi ñawpaqqa allintam kawsakurqanchik, allinta mikhurqanchik, allinta llamk'arqanchik; chaykunatari, ¿pitaq qichuwanchik? Chaykunataqa hawamanta hamuqkuna ari qunqachiwanchik. Paykunaqa huk niraq kawsaykunata, huk niraq mikhuykunata, huk niraq llamk'aykunata, wak apukuna much'ayta apamuwanchik, wak uywakunata, wak iñiykunata, wak yuyaykunata. Chaykunari, ¿allinchu? Imatataq allinri kanman, chayrayku ari kunanqa yarqasqa purinchik, unqusqa, llakisqa, sayk'usqa, chiqninakuspa, waqachinakuspa, wakchayaspa, mana allpayuq, mana chakrayuq, mana unuqyuq, mana allin kawsayniyuq purinchikpas, kawsanchikpas. Kay siminchiktapas qunqapuchkanchiktaq, qunqachiwachkanchiktaq. Chayri, ¿ñawpa kawsaychu allin kanman karqan? Arí, ñawpa kawsaywan ari Machu Pikchutapas, Saqsaywamantapas, q'iswa chakatapas, qullqakunatapas, qhapaq ñankunatapas, kinuwatapas, papatapas, qañiwatapas, allinta llamk'arqanchikpas, uywanakurqanchikpas. Chaykunari ¿allinchu? Riki, mana chayri imamantaq tiqsi muyuntinmantaraq q'usi ñawikunapas sapa p'unchaw hamunkuman? Chayqa allin kawsasqanchikkunata ari paykunapas munallankutaq. Kay llaqtanchikkunapiqa ñuqanchikpura kamachinakuspalla ari chay hatunkaray ruraykunata paqarichirqanchik. Kay Pacha Mamaqa llapan allpapim quritapas, qullqitapas, yana wirakunatapas ch'iqichin; chayri, ¿imaraykutaq mana paqarisqanku allpakunapichu quritapas, qullqitapas kaypihina makinakunawanraq llamk'achinku? Llaqtankupiqa hucham chaykuna rurayqa, chayraykum kay qhapaq llaqtanchikkunamanqa hamunku. "hukkunaptaraq tukurqamusunchik, chaymantaña ñuqanchikpataqa" nispa ari q'arakuq hamunku, chayraykutaqmi ñuqanchik wakchayachkanchik. Chayri, ¿ñawpa kawsaymanchu kutisunchikman? arí. Ñawpa kawsayninchikpiqa allinta ari kawsakurqanchik. Ñawpa kawsay mana allinchu kanman chayri, ¿mayhinatataq kamachinakurqankupas, imatataq mikhurqankupas chay hatunkaray rurasqanku kunan p'unchawkama qhawanapaq? Manahina kaptinqa, kunan p'unchawkuna imaymana niraq computadorayuq, cargador frontalniyuq, huk manchana makinakunayuqraq, ¿imaraykutaq wak Machu Pikchuta mana rurarqunkuchu? ¿Hayk'a runam Ullantay Tamputa ruranman karqan? ¿Imatam mikhunkuman karqan? Tullunkutapas, umankutapas ¿p'akikunkumanchu karqan? Llamk'aspaqa riki, chaytari, ¿mayhinatataq hampinakurqanku? Chay llapan runari, ¿kamachinakurqankuchu? riki. Kamachinakuypas, uyarinakuypas karqanpuni ari. Kunanri, ¿imaraykutaq mana chay kawsaykunaman kutiyta munanchikchu? Munaspaqa kutisunchikmanki. Yanqachushina kay umalliqpaqpas, kamachikuqkunapaqpas akllanakuy hamuchkan, yaqachus chayqa yukakuylla yapamanta kanqa. Munachikuy pachapiqa ¡Quritaqa ama! ¡Unutaqa arí! nispa qapariykachanqaku, qhipamantaq chaykunataqa qunqarparinqaku. Chaypa sutinqa yukakuymi, huk simipiqa llullakuymi. Chayhina kamachikuqkuna akllayqa manam allinchu ñuqanchikpaq.
Pueblos indígenas sutichasqa runakunaqa kanchik ari, chaykunaqa sapankapas huk kawsayniyuq, huk simiyuq, huk yachayniyuq, chaykunatam mana qunqananchikchu. Kay p'unchawkunallam yukakuq Ollanta Humala nin: "2021 watapiqa llapanpas colegiomantaqa inglés simita rimaspam lluqsinqa" nispa, arí chayqa allinmi kanman. ichaqa, ¿runa simikunatari? ¿Qhichwa simitari? ¿Qunqanachu kanqa? ¿Imaraykutaq qunqasunchikmanri? ¿Imaraykutaq paykuna qurimanta, qullqimanta mana qunqankuchu? ¿Imaraykutaq Inglaterra llaqtakuna inglés simita qunqaspa kastilla simitachu mana rimapunku? Munaspaqa rurachunkupas, ñuqanchik pueblos indígenas sutichasqa llaqtakunaqa tayta mamanchikpa yachachisqan simillapipunim rimanakusunchik, kaqtaq chaypi musqukusunchikpas, kaqtaq kinuwanchiktapas, kukanchiktapas, qura hampinchikkunatapas, tarwinchiktapas, quwinchiktapas, ch'ichinchiktapas manam chinkachisunchikmanchu. Kay p'unchawkuna kamachikuqpaq akllanakuypiqa allin riqsisqanchik, mana llullakuq, mana suwakuq, mana yukakuq, mana huchakuq runa masinchikkunata ari akllakusunchik. Chay qhipamanqa pisi pisimanta wak niraq kamachinakuyman, ñawpaq kamachinakuyman kutinanchikpunim. Ñuqanchik, kay llaqta runakunaqa Pacha Mamanchikta ama unquchispapuni kawsakusunchik, ama yukanakusunchu, amataq ñuqanchik ukhupiqa maqanakusunchikpaschu, chaymi allin kanqa.
Llaqtanchikpa p'unchawnillanpipas mama siminchikpiqa rimasunchikpuni, qillqasunchikpuni, chaymi allin wawa kayqa.
Tinkunanchikkamaña.
¿será que sobreviviremos sin territorio, sin agua, sin bosques, creyentes de la buena voluntad de los Estados racistas?
Hermano Ollantay, no sobreviviremos mucho tiempo, es hora no solo de la resistencia sino de la toma del poder, para construir el estado plurinacional,
Sin territorio seremos un pájaro sin nido, un hijo sin madre ni padre; sin agua se secarán nuestras raíces y nuestra sangre ya no fluirá por nuestras venas, agua y territorio esla base de nuestra existencia.
Hasta pronto,
Kunturcha
http://yuraqaqaruna.blogspot.com
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